No siempre sé cómo explicarlo. A veces ni yo misma entiendo por qué me siento como me siento. Pero si pudiera sentarte conmigo, mirarte a los ojos y pedirte algo desde el corazón, sería esto: entiéndeme sin juzgarme. No necesito que me soluciones, solo que me veas.

La ansiedad no siempre se nota. No siempre tiene sentido. Pero está ahí. Y si eres parte de mi vida, esto es lo que me gustaría que supieras.


1. No lo hago a propósito

No cancelo planes, me encierro o me pongo seria porque no me importas. Es que mi ansiedad me consume en ciertos momentos, y ni siquiera sé cómo explicarlo. No es personal. Es emocional.


2. No necesito consejos rápidos, necesito tu presencia

A veces solo quiero que estés ahí, sin decir nada. Sin intentar “arreglarme”. Solo estar. Sentirme acompañada sin tener que actuar como si todo estuviera bien.


3. Me esfuerzo más de lo que parece

Desde afuera tal vez parece que “no hago mucho”. Pero lo que no ves es la batalla mental que libro a diario para salir, hablar, responder mensajes o mantenerme a flote.
Cada pequeño acto es un logro.


4. Los ruidos, los grupos grandes o los cambios inesperados me saturan

No es que sea “especial” o “difícil”. Es que mi sistema nervioso se abruma fácil. Necesito más pausas. Más claridad. Menos presión.


5. A veces necesito estar sola, y eso no significa que no te quiera

Retirarme es una forma de recargarme, no de alejarme de ti. Estar sola me ayuda a regresar más estable, más presente. No me tomes distancia como rechazo.


6. Tu comprensión me ayuda más que tus soluciones

Cuando no me juzgas, cuando validas mis emociones, siento que tengo permiso para existir como soy. Y eso, en un mundo que me exige estar bien todo el tiempo, vale oro.


7. Gracias por estar, incluso cuando no entiendes del todo

Sé que no siempre sabes qué hacer. Sé que a veces también te frustras. Pero si estás leyendo esto, significa que te importa. Y eso ya es mucho.


Porque cuando alguien te ve de verdad, sanar pesa menos

La ansiedad no me define, pero sí me acompaña. Lo que más deseo es que mis vínculos más cercanos no me exijan explicaciones perfectas, sino que estén dispuestos a mirar con empatía.

📩 Mándaselo a alguien que debería leerlo.
Tal vez no sepa lo que estás pasando, pero puede empezar a comprenderte un poco más.

¿Este artículo te ayudó un poco a respirar mejor?
Puedes apoyarme en [Ko-fi].
Gracias por sostener mi caos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *