Lo he intentado mil veces: sentarme, cerrar los ojos, “vaciar la mente”. Y nada.
Los pensamientos siguen llegando. A veces incluso más intensos. Y entonces aparece esa voz: “No sirvo para meditar.”

Pero con el tiempo aprendí que meditar no es dejar de pensar, sino aprender a estar con lo que hay sin pelear contra ello.

Así que aquí te comparto cómo medito cuando mi mente no se calla, sin forzar el silencio ni frustrarme por no “hacerlo bien”.


🧠 Primero: redefinir la meditación

La meditación no es vaciar la mente, sino observarla con menos juicio.
Es dejar de luchar con los pensamientos y empezar a acompañarlos sin fundirte con ellos.

Si piensas mucho, no estás roto. Solo tienes un tipo de mente activa que necesita otra forma de entrar en calma.


🌿 Cómo medito cuando no puedo dejar de pensar:


1. Meditación en movimiento

Camino lento, con los pies descalzos si puedo.
Mientras camino, me enfoco en las sensaciones físicas: el contacto con el suelo, el aire en la piel, los sonidos que me rodean.

Cuando mi mente se va (porque lo hará), la traigo de vuelta a mis pasos.
Una y otra vez. Esa es la práctica. No el silencio.


2. Visualización suave

Cierro los ojos e imagino una escena que me calme:

Un bosque.
Una playa.
Una habitación en la que me siento segura.

No intento “no pensar”. Solo dirijo mi atención hacia un lugar seguro dentro de mi mente. Y lo exploro como si estuviera ahí.


3. Respiración con palabras

Inhalo y repito mentalmente: “Estoy aquí.”
Exhalo y digo: “Puedo soltar.”

No se trata de apagar los pensamientos, sino de crear un ritmo mental más amable.


4. Meditación con manos ocupadas

Dibujo, coloreo, doblo ropa, lavo platos… pero con atención plena.
Siento el agua, el color, la textura, el movimiento.
Es meditar desde el hacer, no desde la inmovilidad. Perfecto para mentes inquietas.


5. Observar sin engancharse

Me siento un minuto y dejo que los pensamientos lleguen. No intento controlarlos.
Solo digo mentalmente: “Pensamiento.” cada vez que aparece uno.
Y lo dejo ir.

No se trata de evitar pensar, sino de no enredarse con cada idea que cruza.


No necesitas dejar de pensar para meditar. Necesitas dejar de pelear contigo.

Meditar no es callar la mente. Es escucharla sin miedo, sin entrar en cada historia, sin forzarte a estar en paz.
Tu mente no está rota. Solo necesita otro camino para llegar a la calma.

🧘‍♀️ Haz esta meditación conmigo.
Elige una de estas formas, respira, y empieza por 2 minutos. Luego vuelves cuando lo necesites. No hay una forma perfecta. Solo la tuya.

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