Hay días en los que todo se vuelve cuesta arriba.
En los que los planes no salen, los ánimos no alcanzan, y la mente solo quiere tirar la toalla.
Y aunque parte de mí quiera soltarlo todo, hay otra parte —más callada, pero firme— que se aferra a unas pocas palabras. Frases que no me resuelven la vida, pero me recuerdan que todavía puedo seguir.
Aquí te las comparto, por si hoy tú también necesitas una.
💬 “Hoy no tengo que ser mi mejor versión. Solo necesito no rendirme.”
No siempre tienes que brillar. A veces solo necesitas aguantar con lo que hay, y eso también es valentía.
💬 “Puedo seguir, incluso si no lo hago perfecto.”
La trampa de la perfección muchas veces paraliza más que la dificultad real. Hazlo como puedas, pero hazlo.
💬 “Ya he salido de momentos oscuros antes. Este no será la excepción.”
Tu propia historia te respalda. Recuerda que hubo días donde también pensaste que no podrías… y seguiste adelante.
💬 “Esto es difícil, pero yo también lo soy.”
No minimices lo que enfrentas. Pero tampoco olvides de qué estás hecha. No se trata de que todo sea fácil, sino de que tú eres fuerte incluso en lo difícil.
💬 “Tal vez no estoy donde quiero, pero estoy más lejos que antes.”
A veces no vemos el progreso porque lo medimos mal. Mira hacia atrás, reconoce el camino que ya recorriste. Estás avanzando, aunque no lo sientas.
💬 “Rendirme me aleja. Descansar me acerca.”
No confundas cansancio con fracaso. Tal vez no necesitas abandonar… solo pausar.
Cuando no puedas más, repítelo: no se trata de poder con todo, se trata de no soltarme a mí misma.
Estas frases no son solo palabras. Son anclas. Son recordatorios. Son pequeños pactos contigo misma para seguir, aunque sea de a poco.
🔁 Elige una frase y repítela hoy.
Escríbela, hazla fondo de pantalla, susúrratela antes de dormir.
Hazla tuya.
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