Hay momentos en los que el simple hecho de existir se vuelve una carga. Cuando el diálogo interno se llena de exigencias, de culpa, de miedo. Cuando te repites que deberías poder con todo, pero dentro de ti se está cayendo todo a pedazos.

Este no es un artículo para darte soluciones rápidas. Es un espacio para conectarte contigo, desde la compasión y no desde la exigencia. Aquí tienes una serie de frases que puedes decirte cuando sientes que no puedes más. Léalas como si fueran de una amiga que te conoce, te entiende y no te juzga.


🫂 1. “No tengo que poder con todo hoy.”

Respira. Hoy no necesitas demostrar nada. Estás agotada, y eso ya es motivo suficiente para parar. No eres débil por sentirte así.


💭 2. “Mis pensamientos no son verdades absolutas.”

Esa voz en tu cabeza que grita que todo irá mal, que no eres suficiente, que fallaste otra vez… no siempre tiene razón. Puedes escuchar sin obedecer.


💌 3. “Estoy haciendo lo mejor que puedo con lo que tengo.”

Incluso si te sientes lenta, abrumada, confundida… estás haciendo lo que puedes desde tu humanidad. Y eso vale más que cualquier perfección.


🧘‍♀️ 4. “Puedo detenerme. Puedo respirar. No hay urgencia real.”

Muchas veces sentimos que todo es urgente, que debemos actuar ya. Pero la mayoría de las veces, lo urgente es cuidar de ti, no cumplir con todo.


🌱 5. “No tengo que merecer descanso. Me pertenece.”

No necesitas “ganarte” el derecho a descansar. El descanso no se premia, se necesita. Aunque no hayas hecho nada hoy, mereces paz.


🌦 6. “Este momento difícil no define quién soy.”

Estás pasando por un mal momento, pero no eres un desastre. No eres débil. Eres alguien que siente profundamente y que está cansada. Y eso también es válido.


🤍 7. “Me abrazo mentalmente. No estoy sola.”

Cierra los ojos y abrázate desde dentro. Imagínate diciendo estas palabras con ternura. Como se lo dirías a alguien que amas.


No estás rota. Estás cansada. Y mereces amabilidad

Repetirte estas frases no va a hacer que todo desaparezca, pero puede ayudarte a no hundirte más profundamente en la autoexigencia y el juicio interno. Estas palabras son anclas. Suaves, pero firmes. Pónlas donde puedas verlas: en tu espejo, en una nota, en la pantalla de tu teléfono.

📝 Guárdalo en tu teléfono.
Recuérdate estas frases cuando tu mente se vuelva un campo de batalla.

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